Carta a los jovenes acampantes patagónicos:
No dejéis que los obstáculos terrenales como los autobuses repletos de jubilados o los exorbitantes precios de los alojamientos de tercera categoría os desanimen. Los campings, libres o pagos, repletos de fogoneros borrachos cantando canciones que no todos conocemos, son lugares del Señor o del Señor Guarda Parque. Transportes impíos por caminos pedregosos tratarán de amedrentaros. Antiguas leyendas indígenas que hablan de un pequeño ratón colilargo que azota la región con mortales virus os quitarán el aliento . ¡Pero no desesperéis! Mirad fijo al horizonte y a lo lejos escucharán la voz de Nino Bravo (Luis Miguel para los menos retro) gritando “América, Améeeeeeeeeeeeeerica… cuando Dios hizo el Edén pensó en Améeeeeeeeerica”. Llevad lo menos posible, para tener la escusa de carecer de ropa limpia y no bañarse por días y días, ya que los fríos lagos no lo permiten…o sí dependiendo de la hora del día. Ya el profeta Alberto Gore lo dijo claramente… infelices sean por no elegirme, se les calentara la bocha (cabeza) aunque se sumerjan hasta la nariz en agua de glaciar. Pensad que en la costa llueve y llueve y que todos están metidos en el Teatro Neptuno viendo a Carmen Barbieri. Ved el testimonio de la belleza y recordad, es mejor que los Alpes Suizos. Ahí no venden la remera y-o camiseta que dice orgullosa: No toy, toy en Bariloche.



